NOTICIAS

Tuesday, 4th of May, 2010
LA ARQUITECTURA HA MUERTO

Para quien tenga dos minutos:

Caigo en la cuenta, muy tarde para no perder costumbres ya que hoy tengo 41 años, que la arquitectura, la de hoy, no es más que una postura. A secas. Una postura que hace que mujeres y hombres se engrandezcan o se hagan chiquitos. Una postura que solo es una manera de ser para que los amigos y los no tan amigos nos vean para arriba y a veces para abajo. Una postura que hace que logremos cierta mística o total desprecio. Por ahí vemos la última de Koolhaas o los renders del concurso en Dubai del chavito que salió de la universidad hace mesesitos. Y la pregunta es: ¿Quien lo merece? ¿El que gana la idea, así como Warhol "ganó" las latas de Campbell's y ya nadie puede hacer latas de Campbell's? ¿Acaso lo merece el que llego primero?

Resulta ser que también no sirve de mucho estar muy adelantado en cuestión de las artes ya que muchas veces eres un loquito por pensar tan diferente y que yo me acuerde nadie la ha librado. Hay que estar adelantado "lo correcto". Whatever the fuck that means. Entonces, en muy resumidas cuentas y para no abundar demasiado, hay que estar en el momento correcto, a la hora correcta, en la estación de año correcta en el lugar correcto para que logres hacer esa obra maestra.

..... ¿Quién chingaos ha hecho una obra maestra? ¿Qué es eso? ¿Hace falta hacer una obra maestra? ¿Según quién una obra maestra es una obra maestra? ¿Qué pasó con ese tío que todos tenemos que es arquitecto, que nunca llego a ninguna clase de estrellato? ¿Es tonto?

¿Por qué hay gente que gana premios? ¡Un trofeo por arte? Es increíble ver a todos los arquitectos, y como dije al principio de este rollo: incluido yo, como estamos tras la chuleta participando en todos los concursos que podamos de arquitectura, metiendo nuestro material a todos los concursos posibles de esos que te juzgan para ver si sacas la medalla de oro por ser un chingón según la crítica (que habrá que ver quién es esa famosa "crítica", ha de tener unas nalgas espectaculares como para que todo terrícola le rinda tributo y resulte ser que lo que opine sea lo realmente valioso en la vida) y estando en todas las fiestas para que el gremio vea lo pedo que eres.

Insisto: el arquitecto, siendo esa única clase de artista que no se mancha para hacer su pieza final (¿o que, acaso ha visto alguien a Gehry doblando placas de titanio en el patio con unos cuates o a Lord Foster con cemento en sus jeans por que “viene de la obra”?) se convierte en un bicho extraño, arrogante e insoportable que nunca se conforma con nada. No conformándose con nada, busca fama, reconocimiento, se inventa proyectos, se publica a lo estúpido (que cuando digo “se publica” me refiero a que va, ruega, hasta paga, sigue rogando y se publica a como dé lugar) todo para “estar ahí”. Obviamente en revistas en donde solo los loquitos que están deseosos de ver lo mal que se ve tu obra son los lectores. Entonces…. ¿Dónde quedó esa labor casi de humilde carpintero en donde lo único que interesaba era solucionar un problema? ¿Lo único que era importante era ver y transmitir felicidad? ¿Por qué hacer el amor pasó a segundo término y hoy lo más importante es tener un rifle de 50 centímetros y unas chichis gigantes?

Pinches arquitectos me cae. Por eso nadie nos soporta.